{"id":3917,"date":"2019-04-17T18:02:55","date_gmt":"2019-04-17T23:02:55","guid":{"rendered":"https:\/\/reciclaje.com.co\/?p=3917"},"modified":"2019-04-23T12:19:54","modified_gmt":"2019-04-23T17:19:54","slug":"maestra-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reciclaje.com.co\/recimed2023\/blog\/historias-de-vida\/maestra-vida\/","title":{"rendered":"Maestra vida"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"3917\" class=\"elementor elementor-3917\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-section-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-75c8762a elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"75c8762a\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-row\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-24e59740\" data-id=\"24e59740\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-column-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-6a8ea2fa elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"6a8ea2fa\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-text-editor elementor-clearfix\">\n\t\t\t\t<p><small>Por: Gabriel Jaime Bustamante<\/small><\/p><hr \/><p>Ana tiene ojos brillantes, aretes en forma de aro que casi tocan sus hombros y diecis\u00e9is anillos distribuidos en los diez dedos de sus manos callosas. Un reloj y m\u00e1s de una docena de manillas met\u00e1licas, con cuentas, de caucho y de hilo cubren ambas mu\u00f1ecas. Tiene un gusto por la cerveza que en ocasiones, ha tenido que esconder y tuvo tres hijos de los cuales solo le queda uno.<\/p><p>La rudeza de su trabajo no le ha hecho perder su feminidad, su delicadeza. La elegancia es su sello personal, una marca que la distingue. Su estilo no pasa desapercibido en aquel mundo, mayoritariamente masculino. Cada tarde, despu\u00e9s de conjugar durante todo el d\u00eda los verbos recolectar, seleccionar, recuperar y reutilizar, pasa por un peque\u00f1o cuarto de ba\u00f1o, se despoja de su atuendo de trabajo y sale irreconocible. Sabe muy bien cuales son los colores y el tipo de prendas que la favorecen. Parece como si se hubiera equivocado de oficio y lo suyo fuera el dise\u00f1o de modas.<\/p><p>Naci\u00f3 en Ituango, un pueblo ubicado al norte del departamento de Antioquia el mismo que hace parte, seg\u00fan el Grupo de Memoria Hist\u00f3rica, de los doscientos municipios del pa\u00eds que con mayor rigor han sentido la violencia del conflicto armado, conflicto que algunos se empe\u00f1an en desconocer.<\/p><p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-4003\" src=\"https:\/\/reciclaje.com.co\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/manos-Ana-1.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"470\" srcset=\"https:\/\/reciclaje.com.co\/recimed2023\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/manos-Ana-1.jpg 800w, https:\/\/reciclaje.com.co\/recimed2023\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/manos-Ana-1-300x176.jpg 300w, https:\/\/reciclaje.com.co\/recimed2023\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/manos-Ana-1-768x451.jpg 768w, https:\/\/reciclaje.com.co\/recimed2023\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/manos-Ana-1-24x14.jpg 24w, https:\/\/reciclaje.com.co\/recimed2023\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/manos-Ana-1-36x21.jpg 36w, https:\/\/reciclaje.com.co\/recimed2023\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/manos-Ana-1-48x28.jpg 48w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p><p>Lleg\u00f3 al barrio Villatina en Medell\u00edn, tambi\u00e9n atravesado por la violencia, en el a\u00f1o 1977, dos a\u00f1os despu\u00e9s de nacida. De esa barriada, ubicada en la comuna Centro Oriental de la ciudad, recuerda la tarde de un domingo soleado del a\u00f1o 1987 cuando un\u00a0<a href=\"https:\/\/www.elespectador.com\/noticias\/nacional\/antioquia\/villatina-radiografia-de-un-desastre-en-medellin-articulo-715372\" target=\"_blank\" rel=\"noopener nofollow\">alud de tierra del cerro Pan de Az\u00facar, sepult\u00f3 a m\u00e1s de 500 mortales<\/a>, destruy\u00f3 unas 100 viviendas y dej\u00f3 damnificadas cerca de 2.400 personas. Vio desde lejos, siendo m\u00e1s mayorcita, como un incendio se consumi\u00f3 todo un barrio, devor\u00f3 sue\u00f1os y casas, sin ninguna consideraci\u00f3n. All\u00ed mismo asisti\u00f3 al asesinato de \u201cCapit\u00e1n\u201d, uno de sus ocho hermanos, en diciembre de 1991, un a\u00f1o antes de que\u00a0<a href=\"https:\/\/www.elcolombiano.com\/antioquia\/la-masacre-de-villatina-cumple-25-anos-con-memoria-pero-sin-justicia-IM7691846\" target=\"_blank\" rel=\"noopener nofollow\">la polic\u00eda masacrara 9 ni\u00f1os del grupo juvenil de la parroquia<\/a>. En ese barrio donde le vio por primera vez la cara a la tragedia, tambi\u00e9n estudi\u00f3 y se enamor\u00f3, y muchas veces se fue, pero como dice el maestro Blades \u201ctodos vuelven al rinc\u00f3n de donde salieron\u201d.<\/p><p>Mientras bebe a grandes sorbos una cerveza que estrecha con dificultad en su mano ataviada de abalorios, me sigue contando sus historias de amores enmara\u00f1ados, muertes tempranas, dolores sin nombre y sus coqueteos con la pelona. Me cuenta, con su voz quebrada y sus ojos grandes llenos de l\u00e1grimas, que el 31 de diciembre, hace apenas unos d\u00edas, enterr\u00f3 a su hijo Albeiro:<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Se fue a hacer un trabajo a AltaVista -donde hab\u00edan vivido hace algunos a\u00f1os- y al parecer pas\u00f3 una barrera que no pod\u00eda pasar. El caso fue que en una balacera cay\u00f3 \u00e9l. Ten\u00eda 25 a\u00f1os. Le doy gracias a Dios porque se lo llev\u00f3 y no me lo dejo sufriendo. Porque el tiro le destroz\u00f3 varios \u00f3rganos y hubiera quedado en una cama paral\u00edtico.<\/em><\/p><p>Dej\u00f3 una ni\u00f1a de tres a\u00f1os, me dice con voz queda mientras mira a cualquier parte y toma otro trago de cerveza. La muerte de Albeiro le revolvi\u00f3 en las entra\u00f1as un dolor a\u00f1ejo, el asesinato de su hijo mayor Wilmer de tan solo 17 a\u00f1os. Pero como en la canci\u00f3n\u00a0<a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=oId5Zd_ru_w\" target=\"_blank\" rel=\"noopener nofollow\">Maestra Vida<\/a>, a Ana la vida le ha quitado, pero tambi\u00e9n le ha dado, Anderson de 19 a\u00f1os, y el \u00fanico que le queda le dio otro hermoso nieto.<\/p><p>Recuerda, con la tranquilidad que a veces da el paso del tiempo, pero sin olvidar las marcas de la violencia que le dej\u00f3 Albeiro, el progenitor de sus tres hijos, las humillaciones y el miedo que se sumaron al dolor por la muerte de su primog\u00e9nito.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Cuando a m\u00ed me mataron mi muchacho, yo no pod\u00eda llorar, yo no pod\u00eda re\u00edr, no pod\u00eda cantar. Si lloraba, dec\u00eda que me estaba matando el remordimiento; si re\u00eda, dec\u00eda que estaba feliz porque me hab\u00edan matado mi hijo; si cantaba, dec\u00eda que estaba muy contenta. Los hijos nunca le tuvieron respeto sino miedo. Porque \u00e9l para castigar a un muchacho le daba con lo encontrara, cuando no era que se encend\u00eda a los golpes con ellos, les daba en la cara. Yo igual, no le ten\u00eda respeto, sino miedo.<\/em><\/p><p>Haciendo frente a esa situaci\u00f3n violenta y degradante, que cada vez la arrinconaba y la menguaba m\u00e1s, Ana buscaba la forma de salir del confinamiento para ir a desahogarse con su muchacho que ya moraba en el barrio de los acostados. \u00a0Le contaba los desmanes de Albeiro, y alguna vez aprovecho para celebrarle su cumplea\u00f1os.<\/p><p>En medio de ultrajes, golpizas y reconciliaciones, y sin haber elaborado a\u00fan el duelo por el asesinato de Wilmer, Ana qued\u00f3 en embarazo. Era una ni\u00f1a. Nunca naci\u00f3, es que como si se hubiese negado a repetir la historia de su madre.<\/p><p>Albeiro la segu\u00eda hostigando, la segu\u00eda disminuyendo, dice Ana mientras saborea otro trago amargo de su botella descomunal. El sentimiento de desgarro que sent\u00eda en todo su ser la fue llevando a una situaci\u00f3n l\u00edmite, y un d\u00eda al darse cuenta que no encontraba la puerta para salir de aquella situaci\u00f3n infame, decidi\u00f3 poner punto final a su existencia.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><em>El dolor de la muerte de mi hijo, la falta de apoyo, las humillaciones, la violencia, el encierro al que me somet\u00eda, me llenaron la coca. Se me cerr\u00f3 todo el mundo. Yo dec\u00eda: no lo puedo dejar, porque vuelvo y caigo en las redes de \u00e9l, la \u00fanica salida, la \u00fanica soluci\u00f3n de no volver con \u00e9l es estar muerta. Entonces, un d\u00eda, despu\u00e9s de visitar a mi hijo en el cementerio, lo decid\u00ed. Como viv\u00edamos m\u00e1tame que yo te matar\u00e9, decid\u00ed que lo mejor era acabar con mi vida.<\/em><\/p><p>Otro sorbo acre baja por su garganta ataviada de gargantillas, mientras su mirada parece posarse en el pozo sin fondo de recuerdos rancios y agobiantes. Murmura cualquier cosa y continua.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Me les met\u00eda a los buses de Castilla, que bajan como volador sin palo, a los taxis y a todo lo que me encontraba y no pas\u00f3 nada. Cruce esa v\u00eda grande que est\u00e1 frente al cementerio Universal como si hubiera estado vac\u00eda. Pero como yo ya hab\u00eda estudiado todo, me dirig\u00eda para el Metro, porque ese si no para, y ah\u00ed fue cuando apareci\u00f3 Gildardo.<\/em><\/p><p>Ana no hab\u00eda dejado ninguna nota como acostumbran los suicidas. Solo se despidi\u00f3 de su hijo menor, de su vecina del alma en el barrio Bel\u00e9n AltaVista y hab\u00eda llorado toda la ma\u00f1ana, convencida de que era su \u00faltima vez, al lado de la quebrada que se hab\u00eda convertido en el \u00fanico lugar donde encontraba calma para su alma aturdida.<\/p><p>Gildardo, sin saberlo, le mostr\u00f3 la salida de aquel laberinto miserable en que se hab\u00eda convertido su vida.<\/p><p>Atontada y vacilante Ana escuch\u00f3 una voz que le dec\u00eda:<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><em>-\u00bfQu\u00e9 le pasa?, \u00bfpor qu\u00e9 est\u00e1 llorando?, \u00bfquiere una gaseosita?<\/em><br \/><em>-Yo le acepto la gaseosa, pero si le echa cianuro- le respondi\u00f3.<\/em><br \/><em>-H\u00e1gale \u2013 le respondi\u00f3 Gildardo<\/em><\/p><p>Le hubiera gustado una cerveza, pero se acord\u00f3, por esas cosas de la memoria, que Albeiro le ten\u00eda prohibido tomar y que adem\u00e1s no ten\u00eda el consabido ajo a la mano para sofocar el tufo que le produc\u00eda la bebida espirituosa.<\/p><p>Conversaron hasta que los abrig\u00f3 la oscuridad y esa noche Ana se fue para la casa de sus padres, en Villatina, con los sentimientos revueltos, pero con la luz tenue que deja pasar una puerta entreabierta. Al d\u00eda siguiente volvi\u00f3 a su casa, ya no era la misma, la habitaba una claridad desconocida: no estaba dispuesta a soportar ni el m\u00e1s m\u00ednimo desm\u00e1n ni de su marido ni de nadie m\u00e1s en su vida.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><em>A los pocos d\u00edas, despu\u00e9s de mi intento de suicidio, don Albeiro me pego una maderiada, muy fea, y despu\u00e9s se fue para el trabajo, como a las tres de la ma\u00f1ana, claro que ara\u00f1ado y vuelto una mierda porque yo tambi\u00e9n me defend\u00ed. Entonces del trabajo empez\u00f3 a llamarme, que no me fuera a ir, que lo esperara pa\u2019 que habl\u00e1ramos, babosadas. Entonces yo empaqu\u00e9 las mechitas que pude y le dije a mi hijo: papi, yo me voy. Yo prefiero que usted me visite alg\u00fan d\u00eda, donde yo est\u00e9 viva, que no me vaya a visitar a un cementerio o a una c\u00e1rcel. El ni\u00f1o ten\u00eda por ah\u00ed 6 a\u00f1os, entonces le dije que me iba a ir, que lo iba a estar llamando, que nos \u00edbamos a estar comunicando. Le dije: yo no me lo llevo a usted porque no s\u00e9 para donde voy. Cuando me instale bien, me lo llevo. Me fui para la casa de Gildardo, \u00a0yo sab\u00eda d\u00f3nde era.<\/em><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Cuando llegu\u00e9 a la puerta de la casa de Gildardo lo llame:<br \/><\/em><em>-Hola \u00bfc\u00f3mo est\u00e1?, \u00bfsigue en pie la oferta de vivir con usted<br \/><\/em><em>-Claro, las puertas est\u00e1n abiertas a la hora que usted llegue.<br \/><\/em><em>-Entonces \u00e1brame que estoy afuera.<\/em><\/p><p>Vivieron seis a\u00f1os felices. Sin golpes, sin maltratos, en coexistencia pac\u00edfica, hasta que un amor furtivo se apareci\u00f3 en cualquier esquina, y Ana y Gildardo cogieron rumbos opuestos.<\/p><p>Mientras vivi\u00f3 con el \u201ccirujano pl\u00e1stico\u201d, Gildardo trabajaba como latonero de carros, Ana no solo volvi\u00f3 a creer en ella, sino que empez\u00f3 de nuevo a hacer una de las cosas que m\u00e1s le gustaba: trabajar. En uno de los trabajos que tuvo, cuidando ni\u00f1os con trastornos mentales severos, conoci\u00f3 a Don Carlos, un veterano en el tema del reciclaje, que cada vez que la ve\u00eda le dec\u00eda:<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><em>-Diana \u2013para protegerse de su primer marido, hab\u00eda cambiado su nombre\u2013 trabaje conmigo, yo le pago veinte mil pesos diarios y si nos va bien le doy los treinta.<\/em><\/p><p>Despu\u00e9s de dudarlo por un tiempo, y tal vez por la insoportable soledad que sent\u00eda por la ausencia de Gildardo, decidi\u00f3 aceptar la propuesta.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Yo estaba viviendo sola, y eso me daba muy duro, me da, entonces vi la posibilidad de dejar el trabajo que ten\u00eda con los ni\u00f1os, que me estaba dando muy duro, y de estar m\u00e1s acompa\u00f1ada y le acept\u00e9 a Don Carlos. Yo entend\u00eda un poquito del reciclaje, porque yo hice el estudio de residuos s\u00f3lidos y hospitalarios, en el Sena con la esperanza de trabajar en un hospital, pero eso fue mucho antes de tomar la decisi\u00f3n de ser recicladora. Mi familia, y hasta yo misma, ve\u00edamos a los recicladores por encima del hombro.<\/em><\/p><p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-4001\" src=\"https:\/\/reciclaje.com.co\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/Ana-separando2.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"470\" srcset=\"https:\/\/reciclaje.com.co\/recimed2023\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/Ana-separando2.jpg 800w, https:\/\/reciclaje.com.co\/recimed2023\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/Ana-separando2-300x176.jpg 300w, https:\/\/reciclaje.com.co\/recimed2023\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/Ana-separando2-768x451.jpg 768w, https:\/\/reciclaje.com.co\/recimed2023\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/Ana-separando2-24x14.jpg 24w, https:\/\/reciclaje.com.co\/recimed2023\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/Ana-separando2-36x21.jpg 36w, https:\/\/reciclaje.com.co\/recimed2023\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/Ana-separando2-48x28.jpg 48w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p><p>Poco a poco fue descubriendo, de la mano del experimentado Don Carlos, que los materiales usados y desechados por muchos, podr\u00edan convertirse en nuevos productos o en materia prima para ser utilizados nuevamente; fue descubriendo la sensaci\u00f3n de libertad que a veces da la calle, pero, sobre todo, reconoce Ana, descubri\u00f3 y se afili\u00f3 a <a href=\"https:\/\/reciclaje.com.co\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Recimed<\/a>,<b> la cooperativa de recicladores con m\u00e1s asociados de la ciudad de Medell\u00edn<\/b>. Hacer parte de esa sociedad, dice, no solo le ha tra\u00eddo innumerables ayudas, sino que le ha hecho portadora de un uniforme que, adem\u00e1s de llevar con orgullo, le ha dado un lugar en el mundo.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Tenemos el uniforme que nos hace respetar, porque la gente conf\u00eda m\u00e1s en uno. Uno con el uniforme demuestra que s\u00ed es de confiar. Por ejemplo, yo fui all\u00ed arriba por un reciclaje y me dijo la de oficios varios:<\/em><\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><em>-Mami todo lo que hay aqu\u00ed es para que se lo lleve.<\/em><br \/><em>-Y yo le dije: <\/em><em>\u00bfPuedo arreglarlas aqu\u00ed?<\/em><br \/><em>-Y ella me dijo: <\/em><em>Claro es que usted ya es de confianza aqu\u00ed.<\/em><br \/><em>Entonces el uniforme es muy importante, porque conf\u00edan en nosotros e inspiramos respeto tambi\u00e9n. Hasta los recicladores que no est\u00e1n organizados nos respetan.<\/em><\/p><p>En pocos meses de estar rebujando canecas y separando materiales desaparecieron los prejuicios que Ana ten\u00eda sobre el oficio del reciclaje, y se cumpli\u00f3, como una profec\u00eda, lo que le hab\u00eda dicho su mam\u00e1:<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><em>-Usted en ese oficio se va llenar de ch\u00e9cheres.<\/em><\/p><p>Con los escr\u00fapulos en la basura, esos si desechados para siempre, y convencida de que, por esas cosas inexplicables de la vida, unos nacen con dinero, oportunidades y habilidades, mientras que otros llegan a este mundo sin nada de d\u00f3nde agarrarse, Ana empez\u00f3 a surtir su ropero, su zapatero, su cosmetiquera, cada rinc\u00f3n de su casa, con lo que iba encontrando a su paso y que la sociedad de mercado hab\u00eda marcado como obsoleto. Eso s\u00ed, con el ojo de un buen tirador.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Lo que hace que yo estoy trabajando en el reciclaje yo no he tenido que comprar casi nada. Me gasto la plata es en comida y en el arriendo. Y eso porque mi marido y yo hicimos un convenio: \u00e9l paga el arriendo y yo compro la comida. \u00c9l trabaja en transformadores, pero no tiene un cargo m\u00e1s grande porque nunca estudi\u00f3. El d\u00eda que nos vamos a tomar una cervecita \u00e9l paga una ronda y yo la otra. A mi marido lo he estado vistiendo con ropa de all\u00e1 del convenio al igual que a mi familia.<\/em><\/p><p>La segunda cerveza de 750 mililitros queda sin una gota y Ana, con una sonrisa como de labor cumplida, me insin\u00faa que se debe ir, es \u201cviernes cultural\u201d y unos amigos la esperan.<\/p><p>Como si fuera un ritual, se dirige a las oficinas donde funciona la cooperativa, cruza la estrecha puerta del cuarto de ba\u00f1o, se despoja del uniforme, se acicala y se enfunda, como casi todos los d\u00edas, en un vestido que le permita exhibir sus piernas torneadas, pero ante todo que la hagan sentir elegante y hermosa. Lo logra.<\/p>\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gabriel Jaime Bustamante Ana tiene ojos brillantes, aretes en forma de aro que casi tocan sus hombros y diecis\u00e9is [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":3991,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false},"categories":[42],"tags":[],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/reciclaje.com.co\/recimed2023\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/desctacada-Ana.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reciclaje.com.co\/recimed2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3917"}],"collection":[{"href":"https:\/\/reciclaje.com.co\/recimed2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reciclaje.com.co\/recimed2023\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reciclaje.com.co\/recimed2023\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reciclaje.com.co\/recimed2023\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3917"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/reciclaje.com.co\/recimed2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3917\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reciclaje.com.co\/recimed2023\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3991"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reciclaje.com.co\/recimed2023\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3917"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reciclaje.com.co\/recimed2023\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3917"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reciclaje.com.co\/recimed2023\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3917"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}